Las Redes Sociales impregnan todo el tejido de la sociedad y cómo no, también la esfera laboral. Hay espacios específicos para la búsqueda de trabajo como Linkedin, en donde los usuarios pueden colgar sus curriculum a la espera de alguna oferta.
Pero estos espacios también son una nueva fuente de información a la hora de selccionar el personal para una empresa. Unos rápidos clicks y los empresarios tienen ante sí una ventana por la cual asomarse a la vida del candidato a un puesto de trabajo. Fotografías de noches locas, aficiones inesperadas o comentarios desafortunados sobre sus antiguos jefes son razones suficientes parea descartar a un candidato a un puesto de trabajo.
Y no sólo los aspirantes a encontrar un empleo se ven sometidos a la “tiranía” de la Red. Los empleados con un puesto fijo también pueden ver peligrar su trabajo si pasan demasiado tiempo utilizando las redes sociales en horario laboral o critican su puesto de trabajo en la Red.

La versión moderna de estos clubs de fans caseros son los grupos de Facebook. Los usuarios pueden crear páginas personalizadas para compartir con otros usuarios sobre temáticas diversas. Éstas pueden ser simples grupos o auténticos Clubs de Fans. Al unirte a alguno de ellos, todos tus contactos puedes ver de quien eres fan y pueden así conocer tus gustas y compartirlos si quieren. El éxito de esta aplicación es que en esta red social te puedes hacer fan casi de todo: de las terracitas de verano, del frigopie, de Mafalda, de Chanquete, e incluso de
Cualquier anécdota es buena para crear un grupo, y 

